son dos pequeñas flores
de hermosura y felicidad,
dos traviesas hadas,
princesas a veces,
tu amor hecho carne por siempre mi Dios.
Son la luz de mi vida cuando a oscuras estoy,
la fuerza de mis músculos cuando no puedo más,
un ansioso aliento de perspectiva vivida
desde los más bellos ojos que pueda imaginar,
por vosotras sacrifico mi cuerpo, mi alma y mi vida,
porque os quiero cuidar,
como dos pequeñas flores,
de hermosura y felicidad.
Para vosotras tengo todo el amor que podais imaginar,
un corazón ansioso por proteger vuestra vida,
toda una vida que se tiñe de eternidad,
toda la eternidad que es poca para mostraros lo que siento,
y lo que siento es todo el amor que podais imaginar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario